“La televisión, esa bestia insidiosa, esa medusa que convierte en piedra a millones de personas todas las noches mirándola fijamente, esa sirena que llama y canta, que promete mucho y en realidad da muy poco”.
Farenheit 1984.

Al pensar en los intrincados mecanismos de vigilancia modernos, en los sistemas totalitarios o en las múltiples y variadas técnicas de manipulación de masas, lo primero que se viene a nuestra mente es que la oscura – y profética – visión de Orwell, plasmada en 1984, finalmente se ha materializado. En algunos aspectos ese  sería un pensamiento acertado. Pero en muchos otros es en cambio la visión de Huxley la que parece imponerse: Atravesados por un flujo de información permanente, cuyo volumen somos incapaces de absorber en su totalidad, con la seguridad infundada de sabernos “informados”, somos testigos desde nuestra visión sesgada de la realidad, de una incipiente individualizacióndeshumanización de la sociedad, seguida de su consecuencia más inmediata: un insaciable apetito de distracción, alimentado a fuerza de banalidades.

La distopía plantea un mundo donde las contradicciones de los discursos ideológicos son llevadas a sus consecuencias más extremas. Implica un análisis crítico de nuestra realidad actual, con la intención de anticipar cómo ciertos métodos de conducción de la sociedad podrían derivar en sistemas injustos, crueles, totalitarios.

La Real Academia Española define distopía de la siguiente manera:

(…) representación imaginaria de una sociedad futura con características negativas que son las causantes de alienación moral.

Las distopías surgen entonces como obras de advertencia, o sátiras. Un mundo feliz de Aldous Huxley, 1984 de George Orwell y Fahrenheit 451 de Ray Bradbury, son consideradas las obras fundacionales del género distópico.

1984 de George Orwell, publicada en 1949, es una distopía política que versa sobre los peligros del totalitarismo. Escrita en el contexto posguerra de la Segunda Guerra Mundial 1984 plantea una sociedad gobernada por un implacable régimen totalitario, encarnado en el único ‘Big Brother’ que todo lo ve. Mediante el control, la censura, el castigo y la vigilancia se somete a los individuos, se ‘modela’ su conducta para que sean funcionales al sistema.

Un mundo feliz de Aldous Huxley, publicado en 1932, describe un mundo dividido en castas, en función de la genética y aborda el tema de la eugenesia en profundidad. Los recursos que utiliza la clase dominante en para mantener a la sociedad sumisa son diametralmente opuestos a los empleados en 1984: una saturación de estímulos ‘agradables’ y excesos son los que mantienen a la sociedad distraída y conforme.

Neil Postman, en su libro Divertirse hasta Morir, compara ambos libros:

Orwell temía a los censores de libros. Huxley temía que no hubiese motivos para la censura, porque no habría nadie dispuesto a leer libros. Orwell temía que nos privaran de la información. Huxley, que nos diesen tanta que quedaríamos reducidos a la pasividad y el egoísmo. Orwell temía que nos ocultarían la verdad. Huxley pensaba que esa verdad quedaría sumida en un mar de irrelevancia. Orwell temía una cultura cautiva. Huxley, una cultura banal.

Posteriormente, Stuart McMillen realizó una brillante transposición del anterior texto de Postman, al mundo del cómic:

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En una carta, escrita por Huxley a Orwell en 1949, éste le reconoce la posiblidad del mundo plasmado en 1984. Concibe éste como una instancia previa, cuya derivación lógica implicaría una transformación a una sociedad más similar a la descripta en Un Mundo Feliz:

Tengo la sensación de que la pesadilla de 1984 está destinada a modularse en un mundo atormentado como el que yo imaginé en Un Mundo Feliz.

Sin embargo, a pesar de las diferencias en cuanto a las técnicas de manipulación y sometimiento proyectadas en cada uno de los libros, un mismo hilo conductor atraviesa ambas historias: la deshumanización y enajenación de los individuos es condición necesaria, concreta, para que el sector dominante pueda legitimar su poder hegemónico.

Como para quedarse pensando no? …

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